Thursday, January 25, 2007

Eternamente Gracias



No tenía nada de que escribir en el blog desde hace casi tres meses y la verdad que pasé una navidad muy linda, con mis hijos y mi esposa y mis suegros y no faltaron regalos en casa y una estupenda cena. Claro que siempre hay sus pesimistas que son unos grinches pues dicen que mientras uno se "embute pavo y panetón", la pobreza campea en el mundo. (La verdad me dejan un sabor amargo, si son tan preocupados por los demás que pongan una ONG y repartan pan y leche todo el año).

Después salí de vacaciones por un largo mes y estuve yendo a la playa y viendo crecer a mis hijos que parece que tienen más apetito en verano que en cualquier época del año. La pasé muy bien. Me gustó ponerle bronceador a mi esposa y verla ponerse morenita cada día. También se malogró el auto y tuve que hacerle un mantenimiento completo, ay, eso si dolió pero bueno el auto quedó como "cuete", le cambié las fajas, retenes, bujías, hasta el sistema de escape.

También visité amigos que no veía hace años. Como a Ron, por ejemplo, que tiene 66 pero parece de 50 nomás. Estuvo con un cuadro severo de depresión y todo empezó porque se le rompió el talon jugando futbol y luego se le juntó con un cálculo y una vaina en la próstata. El pata se descompensó , no podía hacer su chamba, se deprimió y lo metieron a una clínica para darle sólo pepas y hacerlo dormir por casi un mes, vaya historia.

Cuando morimos no nos llevamos nada, ni el auto, ni la casa, ni el reloj, ni nada, ni esta vieja piel ni los huesos. Parece que nada importa ni hay que tomarnos nada en serio ¿Y el trabajo? a veces nos matamos por hacer todo perfecto y pasamos horas llevando trabajo a casa y nos ponemos de mal humor por gusto. ¿Y los hijos ? Crecen y seguro se convertirán en unos adolescentes antipáticos y luego en responsables adultos. ¿Y la esposa? Ah, mi esposa tiene las piernas más bellas del mundo y sus ojos ni que decir; jode, claro como toda mujer y gasta como si yo fuera el gerente, no perdón, el presidente de la empresa, pero ya lo dije, no me llevaré nada, dilapidaré todo y quizá hasta en 30 años nadie más se acuerde de mi memoria, pero escribir un blog, tener tres hijos y plantar un arbol, eso sí perdura...

¿Hablé de mi preocupación por los cambios climáticos? A la mierda, hasta el planeta se está yendo al cacho. ¿Hacemos algo por salvarlo, por mejorarlo? No sé, quizá se repita la Era del Hielo, en fin, me prometo ir a todos esos restaurantes donde va Gastón y a esos lugares donde va Rafo León, pasar más tiempo en la playa y jugar más con mis hijos, y tirar más con mi mujer y probar mas vinos y morirme sin joder a nadie. Por favor en mi velorio nada de llantos ni huevadas tristes, si pueden me creman y listo. Ahora sólo puedo decir Thank you Lord! Gracias por todo lo que nos das y nos quitas, gracias al Cósmico, a la Vida, por la Mar y el Sol, por el Viento y la Tierra.